La notificación de un correo de la DIAN es una de las mayores fuentes de estrés para cualquier empresario colombiano. El sistema tributario es complejo y cambiante, y el desconocimiento de la norma no exime de culpa. Muchas empresas rentables han tenido que cerrar sus puertas no por falta de ventas, sino por una mala gestión fiscal que derivó en sanciones impagables.
Los pecados capitales de la gestión tributaria